Era la siesta del 2 de noviembre en Trelew. Claudia Piñeiro estaba en el lobby del hotel Rayentray, donde se hospedó en la previa del premio internacional de Novela Letra Sur. Había viajado a la Patagonia para ser jurado del concurso, un rol que compartía con Juan Sasturain, que a esa hora dormía la siesta, y con Martín Kohan, que revisaba sus apuntes de clase. De pronto, sonó su celular. Una voz de tonada mexicana saludó del otro lado del teléfono. Nubia Macías Navarro, directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, llamaba para darle la gran noticia de haber sido ganadora del premio Sor Juana Inés de la Cruz.
Uno de los reconocimientos más importantes para una escritora del mundo hispano, esta vez, lo ganó Piñeiro por su novela Las grietas de Jara. Cortó el teléfono y sentía ganas de compartir semejante novedad. Se acercó a su amiga Silvina Friera (periodista de Página/12), que estaba en plena entrevista con Mori Ponsowy y le dijo al oído: cuando termines subí que quiero contarte algo. Preocupada, Friera (luego de cerrar su diálogo) llamó al ascensor. "Al abrir la puerta de mi habitación -recordó Piñeiro-, Silvina tenía el rostro pálido como si esperara la peor de las noticias, pero le dije que me habían llamado de México y que había ganado el premio Sor Juana y nos abrazamos y, bueno, festejamos con risas y alegría".
Ser mujer
El próximo miércoles será la ceremonia oficial en Guadalajara y desde aquel llamado de Nubia Macías Navarro, uno de sus celulares no paró de sonar, porque la noticia se corrió por toda Latinoamérica.
Es un premio que se entrega a novelas en castellano, escritas por mujeres. En ediciones anteriores fueron galardonadas otras dos autoras argentinas: Sylvia Iparraguirre (1999) y Tununa Mercado (2007). Sin embargo, Piñeiro resalta que no se trata de literatura de género. "En general, cuando se habla de literatura de género, las mujeres nos irritamos porque la literatura es literatura. Pero es una reacción nuestra porque cuando se habla de género se lo hace en forma despectiva -explica-. Yo tengo que cargar con las tres cosas despectivas: bestsellers, policial y literatura de género -dice sonriendo- o sea que a mí por algún lado me vienen alguna de esas, pero bueno? hay una escritora catalana que trabaja sobre esto y dice que si nunca en la vida te preguntaron si hacés literatura de género es porque o no sos mujer o no sos escritora".
Afuera llueve. Por la ventana del bar puede verse a los autos salpicando agua en su trayecto. La gente camina pegada a las paredes, buscando refugio. Adentro, algunos turistas se preparan para una excursión a Puerto Pirámide, donde pasean las ballenas con sus crías. Piñeiro no quiso ir a ver a las ballenas. Prefirió quedarse en el hotel, donde extraña a sus tres hijos. "Soy madre -dice- y sí, es cierto que las mujeres tenemos un punto de vista y una mirada del mundo probablemente diferente. Creo que entre mis novelas, Elena sabe es una novela femenina? no diría que es literatura de género, sino una novela femenina -insiste-. Lo que pasa es que el universal se arma desde la cabeza del hombre. Nosotras estamos más acostumbradas, por ejemplo, leemos Carta al Padre, de (Franz) Kafka, o La invención de la soledad, de Paul Auster, y no nos ponemos a pensar que es una historia de padre e hijo, y entonces no nos involucramos porque es padre e hijo. En cambio, para un hombre, leer una historia de madre e hija es más raro o le parece que eso es para mujeres", contrasta.
La novela Las grietas de Jara tiene un fuerte vínculo con Tucumán. Fue en la capital tucumana, donde Piñeiro presentó por primera vez su obra ante el público. Ella todavía lo recuerda. "Fue muy lindo, había mucha gente, la pasé muy bien y además uno que está acostumbrado al público de Buenos Aires, cuando vas a otro lado te sentís muy contenida, la gente tiene mucho interés? quizá porque en Buenos Aires hay tanta oferta de cosas que es como que todos están apurados", remarca.
El tiempo pasa y la obra sigue dándole alegrías y, especialmente, premios. Es como un renacer de su obra. Julio Cortázar decía que un diario nace a la mañana, el lector termina de leerlo y el diario se muere; pero a la tarde, cuando aparece otro lector que lo toma en sus manos, el diario renace otra vez. "La verdad que para mí eso es mágico, porque el hecho de que Las viudas de los jueves tuvo tanta llegada es como que a veces sentís que la gente viene y te dice 'leí tu novela' y está hablando de Las viudas de los jueves. Como si fuera la única. O sea, por un lado, tengo mucho para agradecerle a esa novela, porque gracias a ese libro me conoció mucha gente, pero también quiero recordar que escribí otros; así que, coincido -afirma-: es un renacer".
Grietas en el cine
Piñeiro está cerrando un año fantástico por tanto reconocimiento a su talento. Es tan bueno 2010 que ya sembró para cosechar en 2011.
"Acabo de terminar la novela que quiero sacar el año que viene, pero esta renació de algún modo. Además, Las grietas de Jara tiene un proyecto para cine el año próximo. La compró la misma productora de Las viudas de los jueves, que es Haddock Films. La directora será Julia Salomonoff y en el verano va a empezar a trabajar en el guión Aída Bortnik (guionista de La historia oficial). Todo eso va a hacerla renacer", se entusiasma.
Valor artístico
De profesión contadora, un día Piñeiro dejó los números y se volcó a las letras. Además de escritora es guionista y dramaturga. Tal vez por eso, a ella no le incomoda ceder los derechos de sus obras para el cine. Tampoco sufre si en la pantalla grande se modifican partes de su historia de ficción. "Uno lee el guión y puede hacer objeciones. Pero Ernest Hemingway decía que cuando uno vende una novela para el cine debe tomar la plata y salir corriendo. Yo, la verdad, estoy muy acostumbrada a que alguien tome un texto mío y haga otra cosa y me parece que ese es el camino? El director y los actores no son empleados del escritor, por decirlo de algún modo, son artistas que van a hacer otra cosa con eso -aclara-. El texto es un disparador".
Antes de viajar a México para recibir el premio Sor Juana Inés de la Cruz, en la Feria del libro de Guadalajara, Piñeiro estará en la Feria del Libro de Miami. "Estuve hace unos cinco años -recuerda-, y me encontré con una presentación en la que había muchísimo público. Era una conferencia de Barak Obama, pero en aquel tiempo todavía no era presidente. Para esta edición -precisa-, el invitado de honor es George Bush, que presentará sus memorias. "Hablará del libro en el que justifica las torturas. Cómo ha cambiado el mundo -exclama-... en tan sólo cinco años".
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Miguel Velárdez - Periodista de
LA GACETA. Becario de la Fundación
Nuevo Periodismo Iberoamericano,
que preside Gabriel García Márquez.